Cuando nos decidimos a hacer actividad física, pensamos en dos tipos de ejercicio, por un lado se encuentra el trabajo con pesas, que funciona con intervalos, diferentes pesos y repeticiones, es un ejercicio que se caracteriza por ser mucho más controlado. Y por otro, pensamos en alguna actividad al aire libre, como por ejemplo, salir a correr, que es un trabajo completamente diferente.
Estos dos tipos de ejercicios producen en el cuerpo efectos muy diferentes. Si nos vamos al principio, todo comienza con una célula. Las células funcionan como un pequeño motor, para cumplir con su función necesitan combustible. En este caso glucógeno y oxigeno que dentro de la mitocondria generan energía. Cuando todo este proceso se da (la generación de energía), se producen algunos desechos, los radicales libres, que son perjudiciales para las células y sobre todo para las mitocondrias. Son dañinos al punto en que pueden hacer que dejen de funcionar. Para combatirlos y evitar que las células mueran, éstas deben producir antioxidantes, tantos como sea posibles.
Ocurre que en las actividades aeróbicas como correr, sobre todo cuando se extiende durante largos periodos de tiempo, la producción de radicales libres es tan alta que la célula no puede contrarrestar semejante ataque. Aparece entonces algo llamado “estrés oxidativo” y con él, el envejecimiento.
Por otro lado, ciertos ejercicios intensos, con pesas y que funcionan con intervalos (es decir, que llevan nuestros cuerpos al límite de nuestras fuerzas por unos instantes, hay una recuperación breve y luego se repite ese esfuerzo) son los ejercicios que estimulan la hormona de crecimiento.
Aunque parezca paradójico, la hormona de crecimiento parece ser, en teoría, el elixir de la eterna juventud. Estimula la división celular, el aumento de la masa muscular, la utilización de la grasa como energía, mejora el sistema inmunológico y la regeneración de ligamentos. Por lo tanto, conseguir que tu cuerpo estimule y produzca hormona de crecimiento, puede ser una gran ventaja.
Podemos concluir que, si bien los ejercicios como salir a correr tienen sus ventajas, a fin de cuentas, tienen sus contrariedades y pierden terreno al equipararse con determinados ejercicios con pesas a la hora de mejorar nuestro aspecto y nuestra salud.

Lic. Guillermo Fiorella

Gimnasio Fitness